jueves, 25 de abril de 2019

Mensaje de despedida del hijo de Huevo Toresani

Lautaro utilizó las redes sociales para recordar a su padre de una manera muy especial


Todavía el deporte santafesino y nacional no puede salir de la sorpresa y el golpe que significó el fallecimiento de Julio César Toresani. Sobre todo, en la manera en qué se dio y las circunstancias, sumergido en una importante crisis emocional a raíz de un cúmulo de factores: la falta de trabajo, problemas económicos y distanciamiento familiar.

Cuestiones que generan un quiebre del que es muy complejo salir. Algo que no necesariamente pasa en el deportivo sino en cualquier orden de la vida. Así se despidió Huevo, quien fue recordado y visitado por cientos de amigos y conocidos en el velatorio que terminó con un emotivo aplauso de reconocimiento.

Toresani no solo dejó un legado imborrable en la ciudad sino también en el país al vestir las camisetas de los tres más grandes equipos: River, Boca e Independiente, al igual que sus inicios en Unión y el sueño cumplido de vestir los colores del club del que siempre fue hincha: Colón. Quizás con el tiempo muchos comiencen a entender la huella que dejó.

Fue así como uno de sus hijos, Lautaro, le dedicó un sentido mensaje en su cuenta de Instagram, sin ocultar la tristeza por esta pérdida irreparable:

Sabes algo, viejo?
Cada vez que me acuesto a dormir, siento que me abrazas como cuando era chico, te acordas que me cruzaba todas las noches a tu habitación en silencio porque mamá me sacaba cagando, y vos me hacías un lugar?
Ese abrazo lo sigo sintiendo, te sigo sintiendo papi.
Siempre te defendí cuando te pegaban injustamente. Yo no podía entender de la gente que hablaba mal de vos, no tuvieron la suerte de conocerte, sin dudas.
Cada cosa que decían de vos, es como si me la decían a mí.
Siempre me decías que había que ser buena gente, ayudar y sobre todo a cuidar a los nuestros. Me diste unos valores de la puta madre.
Siempre me decías que la vida sigue, qué hay que disfrutarla, así que te juro que sé que no lo quisiste hacer, te juro que lo sé.
Eras un loco, pero hermoso.
Viste toda la gente que te fue a despedir? A mi sinceramente no me sorprendió, eso te lo ganaste por ser vos, por ser un hombre noble, fiel, que siempre defendía y cuidaba a los suyos, el que siempre le daba una mano a todos, como cuando jugabas al fútbol. Mierda que tenías unos huevos bárbaros.
La verdad que tengo tantas cosas que decirte, de contarle a la gente de lo grande que fuiste. Siento que no me alcanzaría la vida para hablarles de vos.
Quedó pendiente aquella despedida en donde te daría las gracias por cada gesto y cada momento sin importar qué tan bueno o malo fuera, y donde te diría cuanto te amo y te extrañaré.
Por eso hoy escribo esto, qué tal vez no sirva de mucho porque ya no te tengo, pero me ayudará a decírselo a tu alma que siempre me acompañará.
Fuiste, sos y serás el amor de mi vida.
Te voy a amar, para siempre.
Una parte de mi, se fue con vos, pero quédate tranquilo que la familia está en buenas manos.
Un abrazo, fiera.
¿Que sentís?
descripcion de la imagen