Uno de los estallidos ocurrió en Bandar Abbás, en la costa del Golfo, con un fallecido y 14 heridos como resultado. Otro deja cuatro víctimas fatales en Ahvaz.
Al menos cinco personas murieron este sábado tras registrarse dos explosiones en diferentes ciudades del sur de Irán, en un escenario de extrema sensibilidad internacional donde las autoridades locales se apresuraron a descartar cualquier hipótesis de ataque externo.
Mientras los equipos de rescate trabajan entre los escombros para hallar posibles sobrevivientes, el gobierno de Teherán atribuyó los siniestros a fallas domésticas y desmintió de forma categórica las versiones que vinculaban los hechos con una ofensiva militar contra sus bases.
El estallido, que destrozó las ventanas de todo el complejo, se suma a reportes de incidentes similares en otras localidades como Ahvaz, cerca de la frontera con Irak.
El primer incidente tuvo lugar en una vivienda de la ciudad de Ahvaz, donde una explosión de gas terminó con la vida de cuatro personas. Poco después, en la estratégica ciudad portuaria de Bandar Abbás, frente al golfo Pérsico, un estallido en un edificio residencial de ocho plantas provocó un fallecido y 14 heridos.
Mehrdad Hasanzadeh, director de Gestión de Crisis de la Gobernación de Hormozgán, detalló que el estallido afectó seriamente la estructura y que la causa se encuentra "bajo investigación". Ante la proliferación de versiones cruzadas, el funcionario instó a la ciudadanía a "no prestar atención a los rumores" que circularon en redes sociales.
En paralelo, el aparato de seguridad iraní salió al cruce de informaciones que indicaban supuestos atentados contra objetivos militares. La agencia Tasnim, vinculada a la Guardia Revolucionaria, calificó de "completamente falsos" los reportes sobre el asesinato del contralmirante Alireza Tangsiri y aseguró que tales noticias forman parte de "una operación psicológica antiiraní".
Por su parte, la Armada de la Guardia Revolucionaria desmintió ataques con drones en la provincia de Hormozgán, sosteniendo que "ningún edificio afiliado a la fuerza ha sufrido daños" durante la jornada.
Los hechos se producen en un contexto de escalada con Estados Unidos, tras las advertencias del presidente Donald Trump sobre posibles ataques si no se renegocia el acuerdo nuclear. En este marco de hostilidades y con una importante flota estadounidense desplegada cerca de sus aguas, Irán mantiene su postura de alerta máxima, habiendo amenazado previamente con bombardear bases y portaaviones en caso de sufrir una agresión directa.
Por el momento, la televisión estatal se limitó a mostrar imágenes de los destrozos en los edificios civiles mientras continúa la remoción de escombros en las zonas afectadas.
Fuente: SFA/AN







0 Comentarios