Usado en aromaterapia, este ingrediente de cocina gana terreno como aliado contra el insomnio. Cómo aplicarlo paso a paso y por qué su efecto mejora cuando se combina con hábitos de higiene del sueño.
El laurel dejó de ser solo un condimento para convertirse en un recurso natural cada vez más utilizado por quienes buscan mejorar la calidad del descanso. Sus compuestos aromáticos, con propiedades relajantes y antioxidantes, ayudan a reducir el estrés y a generar un entorno propicio para dormir.
Si bien el insomnio requiere evaluación profesional, especialistas coinciden en que incorporar rituales nocturnos con esta planta puede acompañar tratamientos y favorecer la regularidad del sueño.
Cómo aplicar el truco paso a paso
El uso más difundido se da a través del aceite esencial de laurel, que se integra a una rutina nocturna sencilla:
Ambiente preparado para el descanso
Ventilar el dormitorio durante el dÃa y, por la noche, mantener luz tenue, temperatura entre 18 °C y 22 °C y ausencia de pantallas o ruidos. Un entorno estable potencia el efecto relajante.
Difusión aromática antes de acostarse
Colocar de 3 a 5 gotas en un difusor con agua durante 20 a 30 minutos. El cerebro comienza a asociar ese aroma con el momento de dormir.
Masaje en zonas de tensión
Diluir 1 o 2 gotas en aceite base o crema corporal y aplicar en sienes, nuca, cuello, hombros y muñecas con movimientos circulares.
Baño tibio antiestrés
Sumar de 4 a 6 gotas al agua y permanecer entre 10 y 15 minutos para relajar cuerpo y mente antes de ir a la cama.
La clave: combinarlo con hábitos saludables
El efecto del laurel se potencia cuando se integra a una correcta higiene del sueño: evitar cafeÃna por la noche, cenar liviano, sostener horarios regulares y desconectarse de las pantallas al menos una hora antes de acostarse.
Fuente: SFA/RU







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