El doctor en Ciencias Biológicas Pablo Scarabotti destacó que la presencia de estos ejemplares en el río Salado es un indicador positivo tras un 2023 crítico para la pesca. "Es una forma de mostrar que nuestros ríos siguen vivos", afirmó.
La reciente captura de ejemplares de surubí de gran porte en aguas del río Salado, a la altura del Puente Carretero, ha generado sorpresa y entusiasmo. Para el Dr. Pablo Scarabotti, investigador especializado en ecología de peces, este fenómeno es mucho más que una buena noticia para los pescadores: es un signo de vitalidad del ecosistema hídrico regional.
"Es una forma de mostrar que nuestros ríos siguen vivos y que podemos apreciar estas maravillas de la naturaleza", señaló Scarabotti. El especialista explicó que la presencia de "depredadores tope" —aquellos que están en la cima de la cadena alimentaria— es un indicador de salud ambiental. "Cuando hay sobrepesca o un ambiente deteriorado, los primeros en desaparecer son los grandes depredadores", advirtió, comparando la situación con la pérdida histórica de pumas y yaguaretés en los ambientes terrestres de la provincia.
El año 2023 fue particularmente crítico para la actividad pesquera, con niveles de captura que alcanzaron mínimos históricos. Por ello, Scarabotti considera estas apariciones como un atisbo de recuperación, a pesar de que los niveles de los ríos Paraná y Salado continúan bajos.
El biólogo subrayó la importancia de mantener los ríos libres de interrupciones. "El Paraná se mantiene vivo gracias a que no tiene represas desde Buenos Aires hasta el norte del Pantanal. Son unos 3.500 kilómetros fundamentales para la supervivencia de especies migratorias como el surubí, el dorado, la boga, el sábalo y el patí", detalló. Además, destacó el rol del "mosaico de lagunas y ríos" entre Santa Fe y Paraná como hábitat esencial para la reproducción.
Respecto a la actividad pesquera, Scarabotti recordó que, si bien la veda terminó en marzo, existen normativas provinciales estrictas. Para el surubí, no se establece un pesaje máximo, sino una medida mínima de 85 centímetros (un ejemplar de aproximadamente 7 kilos).
"Se han visto ejemplares récord de hasta 1,70 metros y 70 kilos, aunque lo habitual es encontrar tamaños menores", precisó. También enfatizó que, si bien la pesca con caña y anzuelo está permitida, técnicas como el "robador" (enganchar al pez en cualquier parte del cuerpo con varios anzuelos sin carnada) están prohibidas por ser sumamente dañinas para la fauna.
Fuente: SFA/LT10




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