Cómo es la prueba simple que detecta el riesgo de diabetes

En la actualidad existe una forma simple, indolora y de pocos minutos de adelantarse a una de las enfermedades más silenciosas.



Medir el peso ya no alcanza y un estudio reciente demostró que una ecografía simple de la grasa del abdomen permite detectar de forma precoz el riesgo de prediabetes y diabetes tipo 2, una herramienta que los especialistas valoran por su sencillez y bajo costo.


La investigación, realizada por el departamento de Endocrinología y Nutrición de la Clínica Universidad de Navarra y publicada en la revista Journal of Diabetes and Its Complications, analizó a 103 pacientes adultos y los autores midieron mediante ecografía el espesor de la grasa subcutánea situada uno o dos centímetros por encima del ombligo, una prueba no invasiva y sin radiación.


Según un informe, las personas que presentaron un espesor superior a 1,8 centímetros mostraron valores significativamente más altos de presión arterial sistólica, insulina, triglicéridos y creatinina, y una probabilidad claramente mayor de padecer prediabetes o diabetes.


“Durante años nos limitamos al peso y al índice de masa corporal, pero esos números no dicen dónde se acumula la grasa, que es justamente lo que más importa”, explicó la doctora Susana Fuentes (M.N. 92.619) es especialista en clínica médica y diabetología, Magister en Diabetes que integra el equipo de cirugía bariátrica y metabólica del Hospital “El Cruce” de alta complejidad y que añadió: “Dos personas con el mismo peso pueden tener riesgos metabólicos completamente distintos”.


Por qué importa dónde se acumula la grasa


La Dra. Fuentes señaló que la grasa que rodea las vísceras se comporta de manera muy diferente a la que se distribuye en otras zonas del cuerpo. “Una medición simple del abdomen puede anticipar un riesgo que la balanza no muestra; por eso una técnica accesible como esta puede marcar una diferencia real en la detección temprana”, afirmó la especialista.


La autora del trabajo, la doctora Carolina Perdomo, destacó en un comunicado que la técnica “abre la posibilidad de detectar de forma precoz a personas con alteraciones metabólicas o con mayor probabilidad de desarrollarlas” y adelantó que su equipo ya trabaja en estudios con muestras más amplias.


Una enfermedad que avanza en silencio


La diabetes tipo 2 representa entre el 80 y el 90% de los casos diagnosticados. En la Argentina, según la 4.ª Encuesta Nacional de Factores de Riesgo, uno de cada diez adultos tiene diabetes o glucemia elevada, una cifra que creció más del 50% desde 2005 y esconde otro dato inquietante: cerca de la mitad de quienes la padecen no lo sabe. Ese carácter silencioso es su mayor riesgo: la enfermedad avanza casi sin síntomas en las primeras etapas.


Por eso los especialistas insisten en no esperar a que aparezcan y realizar los controles de rutina a partir de los 35 años y antes de esa edad en quienes tienen sobrepeso u obesidad y factores de riesgo asociados, ya que, los mismos permiten intervenir cuando todavía hay margen.


Para Fuentes, el hallazgo no reemplaza a los análisis habituales, sino que suma una mirada más fina. “Detectar a tiempo cambia el pronóstico, pero la prevención sigue descansando en lo de siempre: un peso saludable, actividad física y una alimentación equilibrada”, concluyó.



Fuente: SFA/NA

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