Francia racista: Grilletes de hierro hallados revela la esclavitud hace 2.300 años

Una excavación saca a la luz pruebas materiales del comercio de esclavos en la Galia, con hallazgos que incluyen objetos rituales y vestigios de la vida cotidiana celta.




Una excavación en el corazón del valle del Loira, en Francia, transformó la imagen tradicional de la Galia celta gracias a un hallazgo inesperado: cinco grilletes de hierro de hace más de dos milenios.


Los arqueólogos no solo encontraron vestigios de una próspera actividad artesanal y comercial, sino también pruebas tangibles de la esclavitud en la sociedad celta.


Estos objetos, presentados oficialmente en julio de 2026, abren una ventana a la vida de quienes sufrieron la opresión y la violencia en un tiempo donde la escritura y los registros históricos apenas mencionaban a los más vulnerables.


La investigación liderada por el Instituto Nacional de Investigaciones Arqueológicas Preventivas (INRAP) situó a Allonnes como un enclave estratégico en la Galia occidental. Hace 2.300 años, el lugar era un punto de encuentro entre rutas comerciales donde convivían artesanos especializados en metales y comerciantes de distintas regiones.


Según el informe de INRAP, la ciudadela ocupaba unas veinte hectáreas y albergaba talleres de herreros, broncistas y orfebres, así como mercados para la venta de productos locales y de importación. “El sector excavado era un barrio dinámico, ocupado por numerosos artesanos y comerciantes, donde se practicaba el trabajo del metal”, explicó la institución.


Durante la excavación, aparecieron numerosos objetos de hierro y bronce: espadas, lanzas, llaves, herrajes y herramientas, junto a productos semielaborados y desechos derivados de la metalurgia. Sin embargo, el hallazgo de los grilletes para muñecas y tobillos sobresalió por su carácter excepcional.


La presencia de grilletes sugiere que Allonnes pudo haber sido un centro de comercio de esclavos en la Edad del Hierro tardía. La variedad de los objetos incluye una restricción doble de muñeca, un grillete de tobillo y otros tipos de sujeciones, todos fabricados en hierro y bien conservados.


Estos grilletes revelan una dimensión poco documentada de la sociedad gala. Según explicó Thierry Lejars, especialista en metalurgia celta, en una entrevista con INRAP “la identificación de restricciones y armas sugiere una organización social jerárquica, compuesta por grupos dominantes y subordinados, prisioneros o esclavos”. En la Galia, los esclavos podían ser prisioneros de guerra, condenados o deudores insolventes; una vez en esa condición, perdían todos sus derechos y podían ser vendidos por sus propietarios.


INRAP destaca que las huellas materiales de la población más pobre y servil suelen permanecer ocultas. Por eso, el hallazgo de estos objetos resulta particularmente significativo.


Uno de los grilletes descubiertos tiene un diámetro de solo 6 centímetros, lo que indica que pudo haber sido usado en una mujer o un niño. Otro, destinado al tobillo, pesa más de un kilogramo, una carga física importante para quienes debían llevarlo. Es decir, la opresión de la esclavitud se volvía material y cotidiana.


Rituales, ofrendas y mutilaciones simbólicas


El yacimiento de Allonnes también incluye vestigios de un santuario religioso que estuvo activo durante casi ocho siglos, incluso después de la llegada de los romanos.


Según INRAP, las ceremonias y ofrendas formaban parte de la vida cotidiana, con armas, monedas, joyas y objetos personales depositados como presentes a los dioses. Un rasgo característico de estas ofrendas es la mutilación deliberada de los objetos antes de entregarlos: espadas dobladas, monedas limadas o partidas, y amuletos deformados.


Tal como explicó Isabelle Bollard-Raineau, experta en numismática del Ministerio de Cultura, en declaraciones recogidas por INRAP: “Estas mutilaciones revelan una intención ritual: eliminar la función comercial del objeto para consagrarlo a lo sagrado”.


Cerca de un tercio de las monedas halladas presentan estas alteraciones, una evidencia de la conexión entre lo material y lo espiritual en la Galia celta. En otras palabras, objetos cotidianos perdían su función para transformarse en ofrendas.


Luego del hallazgo, los objetos metálicos fueron restaurados y analizados en laboratorios especializados. El proceso incluyó técnicas para frenar la corrosión y estudios que permiten reconstruir la producción artesanal, las redes de intercambio y los rituales de la comunidad celta.


Este trabajo científico culminó con la presentación pública de los resultados durante las Jornadas Europeas de Arqueología de 2026, donde se exhibieron más de 90 piezas recuperadas y se organizaron actividades educativas.


El hallazgo de los grilletes no solo aporta información sobre la vida de los artesanos y comerciantes de la Galia, sino que también da voz a quienes permanecieron invisibles en los relatos históricos. Los objetos hallados en Allonnes, tanto los grilletes como las ofrendas rituales, enriquecen la comprensión de una cultura que, hasta hoy, apenas había dejado rastros materiales de sus miembros más vulnerables.



Fuente: Infobae

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